Después de un siglo de existencia, el cine continúa entreteniendo al público y el lugar idóneo para disfrutarlo siguen siendo sus salas. En cualquier ciudad nos encontramos con estos locales cargados de recuerdos, sensaciones y vivencias para muchos convecinos y convecinas, con historias mínimas pero que han formado parte de sus vidas, entreteniéndoles sobre todo en esos largos inviernos donde sólo existía este espectáculo para una gran mayoría.
Ahora, llega a nuestras manos este libro dedicado a la historia de esos cines comerciales de Huesca y sus programaciones, las cuales han cautivado durante muchos años a tantos oscenses; con ellas hemos reído y llorado, hemos soñado, cabalgado, luchado y peleado o nos hemos dejado llevar por el amor y la pasión de nuestros ídolos del celuloide.
(Fragmento del prólogo de Ángel S. Garcés Constante)
