Me encanta fotografiar las flores y los árboles a través de sensaciones, tratando de captar, únicamente, el carácter efímero de la naturaleza y de nuestra presencia en ella.
Esta obra recoge, de una forma muy personal, el proceso que ha experimentado mi querido amigo Félix, quien comenzó a plasmar una naturaleza que todos podemos ver como una forma de tránsito hacia otra naturaleza menos evidente. Sin él saberlo, fue elegido por sus valores de humildad, atención, altruismo y empatía, para poder ver lo que está oculto. Él sigue pensando que eligió fotografiar las flores porque le fascinan, pero en realidad fueron ellas quienes decidieron desvanecer el velo que cubría sus ojos para que pudiera ver su esencia más allá de la forma, del color, de la textura.
Del prólogo de José B. Ruiz
Prólogos: Javier Peña Sanz, Javier Lafuente, Lydia Grávalos Parra, José B. Ruiz
