Dentro de lo que podría clasificarse como novelas de costumbres ambientadas en la ciudad de Zaragoza, nos encontramos con esta obra, escrita en 1857, por el riojano Manuel Ibo Alfaro Lafuente, que narra la historia de dos jóvenes, que se conocen de manera fortuita en Zaragoza durante las fiestas del Pilar de 1852, al poco tiempo se enamoran y, desobedeciendo a sus respectivos patriarcas que tenían ya acordado sus noviazgos, deciden casarse para vivir en un estado de embeleso constante, pasando de una situación acomodada a otra que roza la pobreza por los continuos traspiés de Ricardo.
Esta historia romántica de tiempos pasados, en la que Zaragoza no solo es un simple escenario donde mover a los personajes, sino también un componente esencial e intrínseco que forma parte fundamental de la trama, es una ficción pletórica de tiernos sentimientos, unas veces chistosa, cursi otras, que describe verazmente la Zaragoza decimonónica, ostentando especial importancia la Virgen del Pilar, que subyace en toda la novela, como protagonista omnipresente y majestuosa.
La presente edición, anotada, se completa con una investigación a cargo de Dionisio Platel que trata sobre el autor, el ilustrador y la propia novela.
Introducción y notas de Dionisio Platel.
