La historia sigue a Alía, una niña que, tras sufrir un accidente de coche, queda con cicatrices en el rostro. Aunque su recuperación física es casi total, su autoestima y percepción de sí misma se ven profundamente afectadas. En el colegio es víctima de burlas, especialmente por parte de una compañera llamada Nara.
Un día, durante las fiestas del barrio, Alía visita una misteriosa barraca donde una hechicera le ofrece la posibilidad de tener un rostro nuevo. Alía acepta… pero pronto descubre que todo deseo tiene un precio: alguien más ha perdido su cara. A partir de entonces, vive con el temor de perder su nuevo rostro y enfrentarse a una cadena infinita de robos de identidad.
La ladrona sin rostro
Alfonso Pardo
Sofía Pardo
