Tras el éxito de El tablero de la reina, Luis Zueco (Borja, Zaragoza, 1979) nos sumerge de nuevo en un periodo clave de la historia de España, el final del reinado de Isabel la Católica en la novela titulada El mapa de un mundo nuevo, que como sus anteriores obras ha publicado Ediciones B.
Año 1496. Tras conseguir la unión de Castilla y Aragón, conquistar Granada y las Islas Canarias, Isabel la Católica se encuentra en los años finales de su vida, pero también en los que ostenta más poder.
La nueva ruta hacia las Indias ha expandido como nunca antes los dominios de la corona española. Isabel la Católica encara los últimos años de su vida al frente de un enorme imperio que llega hasta los confines del mundo conocido al tiempo que planea una compleja estrategia; la reina más ambiciosa que jamás haya ocupado el trono no está dispuesta a ceder el poder ni el legado, ni siquiera después de su muerte.
Mientras tanto, un joven cartógrafo escapa de Flandes falsamente acusado de asesinato. De su mano recorreremos las ciudades más fascinantes y los caminos más peligrosos, desde la Florencia del Renacimiento hasta Barcelona, Valencia y Sevilla. Sus aprendizajes le llevarán a pensar que los descubrimientos de Cristóbal Colón ocultan demasiado, pues ningún mapa respalda las tesis de sus viajes. El destino unirá sus sospechas a las de una mujer con muchas cuentas pendientes y junto a la cual se propondrá arrebatar al almirante algo que nadie ha logrado hasta entonces: la verdad.
En esta combinación magistral de historia e intriga, Luis Zueco nos enfrenta a un ambicioso relato sobre el momento en que los viajes transformaron el antiguo mundo y dieron paso a la Modernidad. Esta oda a la aventura refleja los años en lo que un mapa podía cambian para siempre la Historia.
Esta novela narra los años que cambiaron para siempre el curso de la historia. Cuando cada barco que regresaba a puerto podía transformar el mundo, un mapa se convertía en el bien más preciado de una corona y las hazañas de un viajero eran capaces de incendiar un imperio.
Leer a Luis Zueco es viajar en el tiempo.
