El óleo de “San Cristóbal”, pintado hacia 1763, de 52,2 x 39,2 cm., es una pintura inédita, una de las primeras que Goya pintó durante su aprendizaje en el estudio de José Luzán. La pintura es una copia de la realizada por Francesco Solimena para un cuadro de altar de San Cristóforo, pintado hacia 1695-1700. Durante su formación en Nápoles Luzán hizo un dibujo del cuadro original que posteriormente sirvió de modelo a Goya. Es una copia que únicamente difiere del original de Solimena en los colores de los mantos de San Cristobal y el niño Jesús.
