La historia que aquí nos presenta es una breve crónica de la tragedia humana. Bayron San nos introduce en la mirada de un joven anónimo para que veamos el mundo a través de sus ojos. Y…¿qué divisamos?
Almas revueltas, batallas feroces, carcajadas pérdidas, dioses caídos… NIetzache anunció la muerte de Dios hace siglos, pero leyendo los versos de Baron San parece claro que la humanidad aún no ha superado semejante pérdida. No sabemos por qué estamos aquí. No sabemos a qué hemos venido. No sabemos qué somos, por lo que nos vemos encapaces siquiera de reconocernos a nosotros mismos.
Desamparados y perdidos; temerosos y derrotados; sorprendidos por las miserias que nos han alcanzado pero no hemos elegido. la muerte nos alcanza a todos… y acecha mucho más cerca de lo que nos obligamos a pensar para ir sobreviviendo (o quizás malviviendo) un día más. Pero… (y menos mal que siempre habrá algún «pero») de algún modo… la VIDA siempre logr abrise paso.
Bayron San (Bayron Santiago Castaño González), poeta , nacido en Tuluá-Valle del Cauca (Colombia) en 1996. Desde su juventud investiga la vida y el lenguaje. Arrasa con sus normas si estas lo constriñen en un deseo de abrir válvulas de escape por las que respirara. Ha aprendido que la literatura llora y no teme lastimar a líricos y lingüístas.
Ugari Arce Sancho
