La pintora turolense Quinita Fogué reflexiona sobre su trayectoria artística en su exposición “El álbum de la memoria” en el Museo de Teruel, se podrá visitar hasta el próximo 2 de febrero. La colección reúne una treintena de obras de Fogué fechadas entre 1985 y 2022 que constituyen un repaso por las distintas etapas de la artista a lo largo de su trayectoria.
Catálogo de esta exposición, en la que la artista se ha basado en los recuerdos y lugares que han quedado impresos y reflejados en su trabajo para seleccionar las obras más relevantes de las distintas series que ha elaborado en estos 37 años como pintora.
La muestra comienza situando al observador en 1985 con una pintura en la que ya aparecen los elementos que irá desarrollando la turolense en sus posteriores creaciones, como la reinterpretación del paisaje, la geometría, las texturas y el color.
Con la entrada de la década de los 90, el trabajo de Fogué muestra una pintura abstracta de marcado acento gestual y una progresiva introducción de texturas elaboradas por medio de pigmentos naturales. Además, en sus composiciones el paisaje adquiere protagonismo, con colores amarillos, pardos y rojizos, que reflejan su visión de las tierras turolenses.
El concepto del viaje como experiencia llega a su pintura, sobre todo, a partir del año 2000, cuando comienza a elaborar construcciones de las que sobresalen composiciones, en las que destacan elementos como las puertas o las ventanas. Además, en este mismo periodo, Fogué comienza el proceso de introducción de otros materiales como papel, telas, trozos de cerámica o lanas.
Con la aparición de la figura en su obra, en la primera década del siglo XXI, la pintora comenzó un periodo en el que trasladó su propia imagen a la obra para plantear una reflexión acerca del espacio íntimo y la realidad exterior.
En este sentido, en la sección “Autorretrato”, la artista aporta su visión del mundo desde una perspectiva íntima ligada a su localidad natal, Bañón, y en la que incluye su propia definición de sí misma: “Tejer los sueños. Color, papel, árboles sin hojas. Pincel, sombrero, ventanas donde ver el mundo, llevando la tierra entre los pies”.
Además de su recorrido como pintora, Fogué ha trabajado sobre otros tipos de soportes y técnicas, practicando disciplinas como el grabado, la escultura, los libros de autor o las intervenciones en el espacio.
