La moderna museografía arqueológica propone «contar mujeres». Sin lugar a dudas, el museo debe ser responsable de lo que muestra y cómo lo muestra porque con su discurso contribuye a educar la mirada de la igualdad.
La posición de la mujer en la historia tiene que ver con el estatus social y legal que alcanzó en cada momento. Devenir histórico marcado por el hecho de haber estado alejada en muchas ocasiones de la toma de decisiones y del poder real.
El museo debe aportar una lectura más social. Con el tiempo se conseguirá reconocer lo que hasta ahora ha sido obviado: la importancia de la contribución de las mujeres a nuestra historia.
