Equilibrista es una especie de epistolario, una colección de cartas, que nunca tendrán respuesta. También es una suerte de diario en el que Ángela Labordeta rememora los días durísimos y los meses, muchos, que transcurrieron desde el diagnóstico del cáncer a la muerte de su amiga y cuñada.
Es esta la obra más íntima y personal de la autora, que desde dos escenarios: Madrid y Zaragoza, desnuda su alma y comparte sus sentimientos sin ningún pudor.
Con Equilibrista una vez más Ángela Labordeta consigue emocionarnos, que sintamos la cercanía de su piel y que vivamos en nuestros corazones la historia que nos cuenta.
