Este es el primer ensayo de Andrea Valdés, Distraidos venceremos, analiza aproximaciones poco convencionales a la escritura autobiográfica.
En sus páginas caben desde una declaración jurada a un inventario de cicatrices, un poema terminal o un encargo fallido. también algunos neologismos: transbiográfia, autohistoria, escribencia.
Todo empezó a raíz de estas tres palabras y tras recibir un mail que la dejó desconcertada, pues quien lo firmaba falleció repentinamente y antes de que ella pudiera contestarle:
«Con su muerte me denegó definitivamente una entrevista, respuesta radical pero que considera insuficiente, en la medida en que no pude hacerla mía: esa muerte no me pertenece. En cambio sí puedo hacer mío lo que leo. Es lo bonito de la escritura que es transitiva. A un autor yo le subrayo frases.
Las disfruto, discuto, contrasto, comparto o incluso abandono, que es una forma de lectura».
Con esta misma actitud concibió este ensayo, donde reflexiona sobre quienes escribieron en condiciones extremas, desafiando la noción clásica de la autoría o reaccionando a lo que (no) dice la Historia, más allá de los formatos y etiquetas a los que estamos acostumbrados por eso Distraidos venceremos no es tanto un trabajo de teoría literaria como una llamada de la autora a ensayar otras formas de lectura, en función de esos textos que sintió que la interpelaban y que le pedían alguna respuesta. Su respuesta.
En sus páginas caben desde una declaración jurada a un inventario de cicatrices, un poema terminal o un encargo fallido. también algunos neologismos: transbiográfia, autohistoria, escribencia.
Todo empezó a raíz de estas tres palabras y tras recibir un mail que la dejó desconcertada, pues quien lo firmaba falleció repentinamente y antes de que ella pudiera contestarle:
«Con su muerte me denegó definitivamente una entrevista, respuesta radical pero que considera insuficiente, en la medida en que no pude hacerla mía: esa muerte no me pertenece. En cambio sí puedo hacer mío lo que leo. Es lo bonito de la escritura que es transitiva. A un autor yo le subrayo frases.
Las disfruto, discuto, contrasto, comparto o incluso abandono, que es una forma de lectura».
Con esta misma actitud concibió este ensayo, donde reflexiona sobre quienes escribieron en condiciones extremas, desafiando la noción clásica de la autoría o reaccionando a lo que (no) dice la Historia, más allá de los formatos y etiquetas a los que estamos acostumbrados por eso Distraidos venceremos no es tanto un trabajo de teoría literaria como una llamada de la autora a ensayar otras formas de lectura, en función de esos textos que sintió que la interpelaban y que le pedían alguna respuesta. Su respuesta.
