El interés de la muestra es doble, pues junto al interés artístico y creativo, patente en ambas facetas (la pictórica y la publicitaria), no es menor ni menos evidente el interés sociológico e histórico de la obra publicitaria expuesta, que documenta toda una época de una manera muy singular.
No obstante su dedicación profesional, Miguel Navarro Centelles mantuvo siempre su vocación pictórica participando en más de treinta exposiciones colectivas organizadas en Zaragoza entre 1943 y 1994, además de algunas otras celebradas en Francia. Una vez que cesó en su actividad profesional publicitaria, en 1975, se dedicó plenamente a la pintura hasta que en 2012 abandonó toda actividad.
