El Canal –Acequia hasta fines del siglo XVIII- de Tauste es una infraestructura de regadío, hoy en activo, situada en la margen izquierda del río Ebro, entre Navarra y Aragón. Su origen se remonta a la Edad Media, aunque su trazado, tal y como hoy lo conocemos, data de mediados del siglo XVI, que es cuando puede considerarse que entra por primera vez íntegramente en funcionamiento de forma sostenida, aunque la capacidad de su álveo fue muy incrementada con posterioridad, a fines del Setecientos, de la mano del gran Pignatelli, paralelamente a los trabajos que llevó a cabo en el Canal Imperial, al otro lado del Ebro.
Fruto de una iniciativa puramente local, en línea con la pauta dominante en la época, forma parte de esa autentica fiebre de expansión de los regadíos propia del siglo de los Austrias mayores.
Pero la Acequia de Tauste no es una obra más. Para su tiempo, fue una realización impresionante: unos 50 kms. de conducción, que proporcionaron agua, en mayor o menor medida, a miles de cahizadas de tierra. De hecho, puede considerarse uno de los sistemas históricos de regadío más importantes de Navarra y sobre todo, de Aragón, que es por donde discurre en torno a las dos terceras partes de su trazado.
El tema tiene interés. En primer lugar y por supuesto para la historia local. Pero también a efectos generales, tanto para la historia económica y agraria de los antiguos reinos de Aragón y Navarra como para la de las técnicas y la ingeniería civil preindustriales. Y, por supuesto, por sí mismo. Dada la tradicional carencia regional del líquido elemento, la historia del agua en la cuenca del Ebro tiene categoría y entidad propia.
