El director de la Casa Velázquez, Michel Bertrand, ha recordado que esta institución es «totalmente francesa» y se instaló en Madrid en 1920. La Casa forma parte de una red de «cinco escuelas» que iniciaron su actividad a mediados del siglo XIX, el centro madrileño es «el más joven» y allí trabajan a la vez artistas e investigadores de los campos de las ciencias humanas y sociales. Cada promoción de artistas se compone de 13 creadores seleccionados por la Academia de Bellas Artes de París y otros dos artistas que eligen la Diputación de Zaragoza y el Ayuntamiento de Valencia. Todos ellos disfrutan de una estancia de un año en este lugar, que les permite profundizar en su proyecto artístico y establecer contactos con otros creadores.
El resultado de su trabajo se exhibe en esta exposición que ha pasado ya por la Casa de Velázquez en Madrid, estuvo en el Monasterio de Veruela y seguirá su itinerancia por la sede de la Academia de Bellas Artes de París y el museo Dobrée de Nantes, ha precisado Bertrand.
El director de estudios artísticos de la Casa de Velázquez, Xavier Baudoin, ha coincidido en destacar que se ofrecen «dos vertientes» a los artistas. Por un lado, la beca de residencia en este centro y, por otro, la posibilidad de dar a conocer su obra con esta exposición y otras actividades que se organizan durante el año. Baudoin ha resaltado que todos los artistas «ya tienen un recorrido» y ofrecen una «diversidad geográfica y tiene expresiones y prácticas distintas».
Esta exposición colectiva muestra los trabajos del español Ernesto Casero (dibujo), la belga Elisee Eeraerts (escultura), el iraní Baktash Sarang (dibujo), el italiano Giorgio Silvestrini (pintura), la franco-portuguesa Ana Maria Gomes (cine) y los franceses Anaïs Boudot (fotografía), Natalie Bourdreux (pintura), Nino Laisé (vídeo), Keen Souhlal (escultura), Benjamin Testa (escultura) y Marianne Wasowska (fotografía). Dentro de ‘Itinerancia 2017’, el artista becado por la DPZ, Alejandro Ramírez, expone un vídeo y un montaje visual realizados dentro del proyecto artístico ‘The Forgotten Trilogy’, un programa interdisciplinar que reflexiona sobre la construcción de la identidad personal a través de la memoria y que se basa en el caso de tres mujeres de su familia que sufren alzhéimer.
Ramírez ha expresado su agradecimiento a la Casa de Velázquez «por disfrutar de sus instalaciones y de su gente» y ha estimado que esta «es una de las becas más importantes de España» porque permite a los artistas profundizar en su obra y establecer «conexiones», dignificando su trabajo. La Diputación de Zaragoza colabora con la Casa de Velázquez concediendo becas para financiar esas estancias. La primera fue otorgada en 1988 y desde entonces por ese espacio privilegiado han pasado 17 creadores aragoneses entre los que destacan nombres como los de Pepe Cerdá, Antón Jodrá, Roberto Coromina y Gema Rupérez. Los últimos becados han sido Carmen Señor, Vicky Méndiz y el propio Alejandro Ramírez.
