Se trata de imágenes que ven la luz por primera vez y muestran cómo Masats acompaña al director de cine documentando los momentos en los que Buñuel trabaja sobre el guión, habla con los técnicos, se prepara, da instrucciones a los actores, en exteriores e interiores.
Un trabajo hasta hoy inédito de uno de los fotógrafos más relevantes de la generación de los cincuenta, en el que refleja el trabajo de un Buñuel concentrado, absorto, ausente del resto del mundo, dentro de su trabajo. En su soledad creativa.
Ramón Masats es el testigo excepcional de la España de los años cincuenta y sesenta. Autodidacta, se traslada a Madrid con 26 años y empieza a trabajar para revistas haciendo todo tipo de reportajes al tiempo que desarrolla su obra personal tomando algunas de sus imágenes más famosas. En 2004 recibe el Premio Nacional de Fotografía, que concede el Ministerio de Cultura.
