Alabada por la crítica y comparada con “El lazarillo de Tormes”, describe personajes, paisajes y costumbres de una Castilla aún premoderna, con el estilo propio del castellano popular con toda su riqueza lingüística, en parte ya perdido con la evolución de los tiempos. Experiencias juveniles, el primer empleo fuera del círculo protector, el primer amor… y un final dramático en un 18 de julio de 1936. El aprendizaje de que el sendero transcurre entre el amor y la muerte, el cielo y la tierra, la rosa y la calavera, forzado el hombre a elegir entre dos banderas…
Marcelino Rodrigo pertenece a la generación de escritores españoles que cumplen su centenario en estos días, la llamada generación de la posguerra civil. Nació en Tórtoles de Esgueva, humilde población de la Castilla profunda de costumbres multiseculares, pero cuya comarca es hoy conocida mundialmente por su vino y su queso, qué vueltas dan las cosas. Ve transcurrir los grandes y también sobrecogedores acontecimientos del siglo XX: el pausado paso a los cambios de la modernidad y, sobretodo, el conflicto fratricida acaecido en nuestro país y sus consecuencias, principalmente psicológicas y morales, reflejado en la vida de los protagonistas de sus novelas
