Anaya Touring, en su colección Inspiración viajera, acaba de publicar la obra Los mejores destinos para observar los cielos en España del editor independiente y fotoperiodista José Paz Saz. La misma, que se presenta en la librería Cálamo de Zaragoza el 16 de marzo, se detallan aquellos lugares de España, y también aragoneses, idóneos como observatorios astronómicos, ornitológicos, miradores, faros, puestas de sol…
Los mejores destinos para observar los cielos en España está incluida en la colección Inspiración viajera, la nueva serie de Anaya Touring que tiene como objetivo despertar la imaginación de los viajeros, proponiendo nuevos y sorprendentes destinos, vinculados a un tema como eje central de la visita. Unos libros para soñar, con textos evocadores, amenos y con todos los datos actualizados, que se presentan en lujoso formato, ilustrados con bellas fotografías y mapas detalles de cada ruta o zona descritas.
En esta obra el lugar de destino es el cielo. En sus páginas se ofrecen 50 lugares de la geografía española desde los que la contemplación del cielo, los astros y aves que contiene o enmarca y el sol que los ilumina, constituye una experiencia única y maravillosa. El libro se divide en cuatro apartados dedicados, respectivamente, a los destinos astroturísticos (observatorios abiertos al público o enclaves de visibilidad nocturna extraordinaria), orniturísticos (espacios naturales de gran riqueza en avifauna), a los miradores (accidentes naturales o creados por el hombre para escrutar el paisaje) y un último apartado, el sol en el horizonte, que hace recuento de algunos de los lugares con los más bellos amaneceres y atardeceres en nuestro país.
En España podemos presumir del cielo, un elemento natural que, al fin y al cabo, rodea nuestro planeta por igual. Pero es nuestro país el que encabeza a nivel mundial la lista de reservas y destinos turísticos certificados por la calidad de sus cielos nocturnos estrellados. Y qué decir de los cielos diurnos españoles, sobre los que sobrevuelan centenares de las especies de aves más preciadas del planeta gracias a la privilegiada posición biogeográfica de España, su diversidad regional y el hecho de que numerosas especies migratorias invernan o nidifican en los humedales peninsulares, convirtiendo a España en líder europeo en número de especies protegidas y zonas naturales de singular relevancia para la conservación y observación de la avifauna. Sobran además en nuestro país, de accidentada orografía y extenso litoral, collados, altozanos, cañones, montañas, cabos, promontorios, acantilados o playas desde donde basta alzar la vista para contemplar cielos de una belleza sobrecogedora pintados por la naturaleza al albur de unas muy variadas condiciones meteorológicas, especialmente al amanecer y al atardecer
La reciente eclosión en nuestro país de nuevas modalidades ecoturísticas, como el astroturismo, el orniturismo ya mencionados o el simple turismo contemplativo o de meditación, nos impulsa a sugerir como nuevos motivos de inspiración para el viaje 50 lugares de la España peninsular e insular cuyo protagonista es el cielo que los cubre. Destinos estelares en los que el suelo circundante y su riqueza histórica y cultural permiten al viajero enriquecer la vista, al tiempo que se disfrutan y se preservan sus valores ecológicos y paisajísticos. El cielo, pues, como meta.
De Aragón se han escogido, dentro del apartado de cielos estrellados o astroturismo, los de Gúdar-Javalambre en Terurel, y en el de orniturismo u observación de aves los de Ordesa y Monte Perdido en Huesca y Gallocanta en Zaragoza.
Los mejores destinos para observar los cielos en España está incluida en la colección Inspiración viajera, la nueva serie de Anaya Touring que tiene como objetivo despertar la imaginación de los viajeros, proponiendo nuevos y sorprendentes destinos, vinculados a un tema como eje central de la visita. Unos libros para soñar, con textos evocadores, amenos y con todos los datos actualizados, que se presentan en lujoso formato, ilustrados con bellas fotografías y mapas detalles de cada ruta o zona descritas.
En esta obra el lugar de destino es el cielo. En sus páginas se ofrecen 50 lugares de la geografía española desde los que la contemplación del cielo, los astros y aves que contiene o enmarca y el sol que los ilumina, constituye una experiencia única y maravillosa. El libro se divide en cuatro apartados dedicados, respectivamente, a los destinos astroturísticos (observatorios abiertos al público o enclaves de visibilidad nocturna extraordinaria), orniturísticos (espacios naturales de gran riqueza en avifauna), a los miradores (accidentes naturales o creados por el hombre para escrutar el paisaje) y un último apartado, el sol en el horizonte, que hace recuento de algunos de los lugares con los más bellos amaneceres y atardeceres en nuestro país.
En España podemos presumir del cielo, un elemento natural que, al fin y al cabo, rodea nuestro planeta por igual. Pero es nuestro país el que encabeza a nivel mundial la lista de reservas y destinos turísticos certificados por la calidad de sus cielos nocturnos estrellados. Y qué decir de los cielos diurnos españoles, sobre los que sobrevuelan centenares de las especies de aves más preciadas del planeta gracias a la privilegiada posición biogeográfica de España, su diversidad regional y el hecho de que numerosas especies migratorias invernan o nidifican en los humedales peninsulares, convirtiendo a España en líder europeo en número de especies protegidas y zonas naturales de singular relevancia para la conservación y observación de la avifauna. Sobran además en nuestro país, de accidentada orografía y extenso litoral, collados, altozanos, cañones, montañas, cabos, promontorios, acantilados o playas desde donde basta alzar la vista para contemplar cielos de una belleza sobrecogedora pintados por la naturaleza al albur de unas muy variadas condiciones meteorológicas, especialmente al amanecer y al atardecer
La reciente eclosión en nuestro país de nuevas modalidades ecoturísticas, como el astroturismo, el orniturismo ya mencionados o el simple turismo contemplativo o de meditación, nos impulsa a sugerir como nuevos motivos de inspiración para el viaje 50 lugares de la España peninsular e insular cuyo protagonista es el cielo que los cubre. Destinos estelares en los que el suelo circundante y su riqueza histórica y cultural permiten al viajero enriquecer la vista, al tiempo que se disfrutan y se preservan sus valores ecológicos y paisajísticos. El cielo, pues, como meta.
De Aragón se han escogido, dentro del apartado de cielos estrellados o astroturismo, los de Gúdar-Javalambre en Terurel, y en el de orniturismo u observación de aves los de Ordesa y Monte Perdido en Huesca y Gallocanta en Zaragoza.
