Las partes más altas de los Pirineos se comportan como una isla, en la que reinan unas condiciones muy difíciles y totalmente distintas de las del entorno. Los animales y plantas que viven en estas zonas han logrado acomodarse a las circunstancias que este medio les impone tras una evolución que les ha convertido en organismos sumamente especializados, y les ha dotado de recursos y estrategias adecuados para soportar el frío, la nieve, el viento, la falta de agua, la escasez de suelo y la elevada radiación solar.
Este libro obtuvo el premio de la Diputación Provincial de Huesca Félix de Azara de Ayuda a la Edición 2015.
Las 125 fotografías que ilustran esta publicación, recogen las especies más representativas de la flora y la fauna de altura de los Pirineos, así como de los parajes donde viven.
