Pablo Serrano nació en Grivillén, fue el mayor de cinco hermanos e hijo del veterinario Bartolomé Serrano Julián y de Concepción Aguilar Blasco. Que su niñez transcurriera en esa pequeña localidad le aporto una experiencia de aprender a valorar la vida en el campo, de respetar y reivindicar la cultura aragonesa.
La obra de Pablo Serrano va a tener continuas referencias hacia el sentido humanista del arte y el significado como tal de la mayoría de sus series.
Constantemente presenta sus diferentes y variadas obras concebidas con el particular sentido de comunicación habitual entre los seres humanos. De hecho tanto su reccorrido vial como artístico estaría dominado por este eje que todos los críticos destacan como su gran capacidad para expresar el humanismo. Es lo que significaba realizar una escultura para él, mostrar esa luz del pensamiento humano mediante obras escultóricas..
Precisamente un ejemplo de arte como medio de comunicación con el hombre sería toda la producción artística que ele escultor aragonés destina a espacios públicos.
Otro aspecto a destacar del conjunto de la producción artística de Serrano sería su conjunto de obra religiosa, que no gozan de mucha relevancia desde el punto de vista conceptual pero sí desde el técnico.
Su trabajo artístico a lo largo de toda su andasdura vital se produjo especialmente mediante el trabajo en diversas series que se iban sucediendo en el tiempo, aunque no forzosamente con una continuidad conceptual o de desarrollo técnico en el límite entre unas y otras.
