Libro de relatos: heterogéneas y urgentes pasiones que te impulsan desde la cotidianidad a reconocer escenarios escondidos por la Historia, perspectivas presentes, represión y redención, si cabe.
«En Bitácora a la deriva aparecen y desparecen insólitos personajes como el fantasma que vive en una cerámica numantina o Matías Larrodán, que atraviesa la pantalla ficcional para bajar a la realidad, paradójicamente “en busca de un autor” y de una obra. Por no hablar del prototípico –por disforme y disconforme- padre Javier Hernández. A través de estos relatos atravesamos épocas históricas (los años 80, el medioevo, Roma, la Guerra Civil española, …), y geografías aparentemente tan diversas como Pitarque o Cutanda, Nueva York, y la galaxia futura que nacerá de la colisión de la Vía Láctea con Andrómeda. Todo ello para explicar, creo, un fracaso: el de la historia; para desmontar la digestión de lo que se llamó posmodernidad; para llegar con capacidad crítica y no complaciente a este presente nuestro pleno de no lugares, pero sobre todo pleno de trampas magnéticas, como las burbujas financieras y especulativas». (Publicado en Artes&Letras, suplemento cultural de Heraldo de Aragón, 12-11-2015)
