La trayectoria de esta destacada representante del arte contemporáneo mexicano. Marta Palau comenzó utilizando las técnicas del tapiz (que perfeccionó con Grau Garriga en Barcelona) y, luego, trabajó la pintura, la cerámica, la escultura, el grabado, el collage y la instalación, que le ha permitido frecuentar con muy acusada personalidad el expresionismo abstracto, el land art y el arte popular.
«Palau es una artista muy completa que se ha adentrado en las raíces profundas del México antiguo pero también en el presente comprometiéndose con las luchas de hoy como la injusticia del movimiento migratorio», señaló Cárdenas. Tránsitos de Naualli (que significa hechicera en la lengua maya ya que la propia Palau se considera una de ellas) está dividida en cuatro grandes núcleos, el primero está dedicado a «los mitos y pueblos antiguos»; el segundo a «la problemática actual en el mundo y en México»; el tercero a la feminidad y sus ritos; y el cuarto a la muerte con una instalación que rinde homenaje al guerrero caído.
Marta Palau nació en Albesa, en Lleida, y se exilió junto con su familia a México. Llegó con seis años, así que toda su formación y su carrera profesional se han desarrollado en su país de adopción, que considera su verdadero país y que le concedió el Premio Nacional de Ciencias y Artes de México.
