La acción de La bella cubana se sitúa en Nueva York en los últimos años del siglo XX. Una pareja de jóvenes españoles descubre la gran ciudad, el contraste entre el deslumbramiento cinematográfico y la dureza cotidiana, la fragilidad de una identidad personal todavía en construcción y la más dolorosa del amor que se creía invencible. Sobre ellos se ciernen las miradas amargas y cínicas de la experiencia: una mujer con un pasado político traumático y la voz de un antiguo escritor, cargada de culpa, confusión y nostalgia de un paraíso nunca habitado pero entrevisto gracias a las notas de una vieja melodía caribeña: La bella cubana.
