El principal personaje del cuento es Jacinto, quien se sienta cada día a la puerta de casa. Vive en un pueblo pequeño perdido en las montañas y en apariencia poco se preocupa de los quehaceres cotidianos. Siempre lo tiene todo a punto; el huerto limpio de hierbas, la casa arreglada, la comida a la hora, y a los vecinos que lo ven, les intriga esa vida tan placentera. Ellos se preguntan con sorpresa cómo puede llegar a todo y además seguir en la puerta de su casa la mayor parte del día. Hasta que un día, alguien decide entrar en la casa. Tiene que descubrir ese misterio que con tanto celo oculta Jacinto. Entra con sigilo, todo parece normal, no hay nada que le llame la atención, pero… ¡cuidado! conforme avanza por la cocina comienza a escuchar unas voces misteriosas… se acerca poco a poco… y ¡zas!, un susto descomunal y sin darse apenas cuenta surge la sorpresa que buscaba. ¡Había descubierto el secreto de Jacinto!
