En este libro se repasan los acontecimientos bélicos de los Sitios de Zaragoza desde el punto de vista de los ríos, los puentes, las fortificaciones que hubo que improvisar y las personas que los hiciero posible. Se ve el río Ebro como una importante barrera defensiva d elos defensores que intentaran aprovechar y los atacantes superar.
Con el paso del tiempo se alcanzó un mayor conocimeinto en las técnicas de construcción y se fue mejorando la estructura para resistir las envestidas.
El autor nos muestra como fueron los avances técnicos, desde los primeros métodos de calculo estructural hasta la aparición de la ingeniería. Una disciplina novedosa, inicialmente más útil para usos militares, pero finalmente imprescindible para el desarrollo comercial.
Todos los países se volcaron en la formación de los primeros ingenieros militares, pero será la Francia Revolucionaría la que gracias a la experiencia de sus primeras guerras comenzará el siglo XIX con los mejores en la materia para engrasar su mécanica de guerra.
El profesor de la UCAM ha recibido este galardón por su trabajo «Los puentes y los Ingenieros durante los Sitios de Zaragoza». Según se indica desde la Asociación, este premio distingue los trabajos de investigación histórica relacionados con la Guerra de la Independencia en general y muy en particular sobre los dos asedios que sufrió la ciudad en 1808 y 1809, y está patrocinado tanto por la Asociación como por el ayuntamiento de Zaragoza.
