Tras exponerse los factores que favorecieron su auge, se centra en el estudio de las circunstancias que motivaron su encargo y en el análisis artístico de cada una de las pinturas murales promovidas por las distintas Administraciones Públicas para presidir las sedes de la recién estrenada democracia. Algunos de los ejemplos más sobresalientes corresponden a las cúpulas del Pignatelli, con murales de La Hermandad Pictórica, Pascual Blanco, Pedro Giralt o Eduardo Salavera; el ejemplo del Museo Pablo Gargallo, con un friso realizado por José Luis Cano; o los murales de Jorge Gay para las Cortes de Aragón y la Delegación de Gobierno en Aragón.
También se aborda la aparición de la pintura mural en el espacio urbano de Zaragoza, analizando el carácter de las distintas iniciativas promovidas con la intención de mejorar la calidad ambiental del espacio urbano y, al mismo tiempo, favorecer la difusión de la cultura entre la ciudadanía.
María Luisa Grau Tello (Andorra-Teruel, 1983), Doctora en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza, ha desarrollado una amplia labor investigadora en Zaragoza y España. En sus publicaciones aborda las condiciones políticas, sociales y económicas que condicionaron esta práctica artística durante el franquismo, la transición y la democracia.
