El prólogo realizado por José Giménez Corbatón; nos acerca al interior del libro, el autor realizó el viaje en varias etapas, de cada una casi de cada instante anota pinceladas, breves percepciones que pretenden transmitir al lector la quietud que le ha motivado, paradójicamente, a emprender un camino del que espera que le enseñará o le ayudará a perfeccionarla.
La mayor libertad que estable desde el principio es de no conocer a nadie. El viaje que emprende se basta a sí mismo, no requiere motivos. Desea encontrarse en el camino: saber quién pudo haber sido, quién quiere ser, quién es en definitiva …
La mayor libertad que estable desde el principio es de no conocer a nadie. El viaje que emprende se basta a sí mismo, no requiere motivos. Desea encontrarse en el camino: saber quién pudo haber sido, quién quiere ser, quién es en definitiva …
