En su labor artística se distinguen cinco décadas o etapas bien diferenciadas: en primer lugar situaríamos la denominada ‘Formación y deformaciones’, años 1960-1970. Se trata de la época de sus comienzos en Zaragoza, vinculados al estudio de su padre el pintor Alejandro Cañada, y su posterior formación académica en Valencia y Madrid. Son trabajos que confirman que entonces le interesaba «la estética por la estética, no por la belleza», según ha declarado la propia artistas.
Una segunda etapa la dedica a la ‘Familia’. Es el periodo comprendido entre 1970 y 1980. Se casa, tiene hijos y descubre entre fotos antiguas su foto vestida de comunión. Ese episodio le llevará a la pintura y le introducirá en el uso del color blanco, muy característico de su obra.
En la tercera etapa, denominada ‘Mística’, a Nati Cañada le interesa el espíritu. Las figuras se transparentan sobre un fondo azul, son etéreas, flotan en el espacio.
La cuarta etapa, que se desarrolla entre 1990 y 2000, ‘Materia y desmaterialización’ porque la artista investiga con las calidades que le proporcionan los pinceles más que el dibujo.
Esa circunstancia le predispone para la siguiente etapa: la ‘Evolución de la materia’, en la que se encuentra ahora y en la que estudia cómo la desmaterialización se produce por algo, y cómo le sirve para alcanzar la perfección.
En esta serie de obras ahora reunidas en el Museo de Teruel, procedentes de su colección particular, la pintora ha cultivado el bodegón, el paisaje o la figura humana. No obstante, su reconocimiento ha venido de la mano del género del retrato.
De ahí que la exposición reúna una colección de trabajos pictóricos en la que podremos ver cómo la pintora de Oliete ha visto a los reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía, al tenor Plácido Domingo, al escritor Camilo José Cela, a la modelo Inés Sastre, al músico Antón García Abril o a políticos como José Ángel Biel.
Nati Cañada nació en Oliete (Teruel). Su infancia y juventud discurrió en Zaragoza, hasta que inició sus estudios de dibujo y pintura en las Reales Academias de Bellas Artes de San Carlos en Valencia y San Fernando en Madrid, obteniendo la licenciatura de Bellas Artes. Ha sido también profesora de piano en el Conservatorio de Música de Zaragoza.
