Concha Ruesga (Sevilla, 1950), pintora y grabadora asentada en Zaragoza desde hace décadas, presenta su obra más reciente, con un conjunto de 16 pinturas al óleo sobre metacrilato y 11 grabados en hueco con planchas de fotopolímero, en la que sigue desarrollando su personal lenguaje informalista, cercano en ocasiones al expresionismo, la abstracción geométrica y los vocabularios gestuales.
En la exposición destacan los reflejos de las sombras y las luces actuando sobre colores y formas, al mismo tiempo que la transparencia del soporte descubre en los óleos pequeñas ventanas al otro lado del cuadro.
