Escribir poesía es una forma de mirar el mundo y vivir en él. Los paisajes que la autora habita, como sus poemas, están hechos de miradas y latidos. Un libro nutrido por el tiempo vivido y por su parsimonioso amor a la lectura. En palabras de Ignacio Echevarría: «…ella proviene de orillas más lejanas, latitudes en las que germina una poesía concentrada, desnuda, medular, arraigada en la más honda condición de mujer deseante y herida, como la de Alejandra Pizarnik o la de Idea Vilariño».
Cristina Grisolía (Rosario, Argentina, 1946), viajó a Europa en 1972 con la intención de regresar pronto a su país, pero vivió en París, en Madrid y largos años en Viena hasta establecer finalmente su residencia en Vilanova i la Geltrú, Barcelona.
Cristina Grisolía (Rosario, Argentina, 1946), viajó a Europa en 1972 con la intención de regresar pronto a su país, pero vivió en París, en Madrid y largos años en Viena hasta establecer finalmente su residencia en Vilanova i la Geltrú, Barcelona.
