Como comenta Esteban Villarrolla en el libro: “ … nos ocupamos de rendir cuentas con el pasado. (…) Al hacer memoria de un oficio lo construimos y le damos identidad. La memoria es selectiva por naturaleza, falaz y poco fiable, los recuerdos no solo tienden a borrarse sino que se modifican, aumentan, se degradan con el tiempo. (…)Sirva la lectura de estas obras para no olvidar el teatro que fue y se hizo, en un tiempo en Aragón.”
