El escritor oscense Manuel Vilas contó entre 2008 y 2013, los cinco años que recoge Listen to me, sus días a través de Internet: primero en su blog, luego –sobre todo- en Facebook, donde experimentó con su escritura. Un formato nuevo, en el que el autor y la autoría se confunden, y que nos invita a preguntarnos si nace un género literario distinto o si, por el contrario, la diferente late en el continente, más que en el contenido, que es vilasiano –divertido, luminoso y salvaje- puro, como ya nos tiene acostumbrados en sus últimas entregas, en títulos tan vilasianos asimismo como Aire nuestro, Los inmortales, El luminoso regalo o en el libro de poemas Gran Vilas.
Una propuesta en la que el lector se alza con la última palabra, y se transforma en lector-editor-y-casi-autor, rechazando y aplaudiendo en tiempo real. Y un escritor que escribe incluso cuando cree no escribir, minimiza el procesador de textos y continúa escribiendo en la pantalla, sabiéndolo o no, por probar, por desconectar, escribiendo, escribiendo. Al buen Vilas le gusta pasarlo bien, y este libro es un buen ejemplo, en el que todos estamos invitados a la fiesta.
Listen to me (2008-2013)
Manuel Vilas
