Como apunta Ignacio Elola en la presentación, este “es un libro en el que las palabras sobran. No hay prólogo posible a un libro que no tiene nada más y nada menos que fotografías. Pasa las páginas y contempla esos instantes capturados. Momentos muy concretos en los que el tiempo parece haberse detenido, dotando a la fotografía de un significado universal. Porque en este libro no vas a ver la vida de Indiana Caba a través de sus fotografías, vas a ver la tuya propia. Son imágenes en las que todos nos vemos reflejados. Son momentos de la vida del propio lector. Mis recuerdos. Tus recuerdos. Detenidos con precisión por una cámara fotográfica, formando parte de una memoria universal. Cualquiera puede asomarse a estas fotografías y verse reflejado en ellas, como en la imagen proyectada sobre un lago. Pasar de página significa bucear en tus propios recuerdos”.
Pequeña vida
Indiana Caba
