« Incumplir los años contiene la esperanza optimista de un texto melancólico y la tristeza romántica de un chiste, la precisión del aforismo y la vaguedad de una duda. El lector hallará en estas páginas un extenso catálogo de humoradas, una lista infinita de metáforas, un caligrama perdido, imágenes poderosas y artefactos literarios que recuerdan a las greguerías de Ramón a las chilindrinas de Tomás Seral y Casas, paisano del autor. Todo ello convive con un tono meditativo, con un estoicismo moral pasado por los trópicos del Brasil. Verdaderamente, sorprende comprobar todo lo que puede contener una obra sin género » (de la presentación de Enrique Cebrián Zazurca).
