Juan Domínguez Lasierra acerca al país maravilloso que es Aragón a través de esta antología, en el que viaja por territorios y espacios mágicos, castillos encantados y jardines encantadores, prodigios de lo humano y lo divino, relatos de hadas o moriscas de los bosques, cuentos de brujas, demonios y gnomos, fábulas de un tiempo pasado y de un tiempo por venir: el imaginario fantástico aragonés en esta tierra que se dice falta de vuelo fantástico, pero capaz también de sobrevolar sus más altos picos cuando la razón duerme y produce monstruos, duendes, hombres del saco, cocos y demás ralea.
