Obra ganadora del Premio de Poesía Miguel Labordeta 2011, que otorga el Gobierno de Aragón, cada año, desde el Departamento de Educación, Universidad, Cultura y Deporte. La turolense Angélica Morales ganó este premio por “su gran audacia expresiva, que combina a la perfección técnicas surrealistas y expresionistas y en el que se aúnan un cierto tono narrativo y una gran intensidad poética”. El poemario inicia sus versos diciendo “Hoy me llamo Armelina, Bradamante o quizás Amanda”. Desmemoria de una magnífica memoria para olvidar.
