El agua, líquido elemento y base de toda forma de vida conocida, ha hechizado desde siempre al hombre. Los lugares en los que fluye libremente o se embalsa de forma natural, invitan al recogimiento, a la meditación y facilitan la difícil tarea de encontrarse a sí mismo. Más allá de su indudable importancia para la economía, no cabe duda de que también tiene un gran valor medioambiental y cultural que se conserva en lo más profundo del acervo popular de cualquier pueblo. Desde que en el invierno de 2008 volviera a inundarse la laguna del Cañizar ya se han observado más de 200 especies de aves. Algunas de ellas llegan en grandes bandadas, como las grullas, otras están en peligro de extinción, como la garcilla cangrejera. Y nada de todo esto, se llegaría a valorar si no se conociera. Esta guía servirá para que el científico, el político, el turista o el apasionado de la naturaleza descubran los secretos de esta joya natural que es la laguna del Cañizar.
