Para articular parcialmente el universo visual de Jesús Moncada, este libro se divide en tres partes diferenciadas. En la inicial Cuadernos negros. Expresionismos, se incluyen las primeras etapas de 1964-1965 con dibujos en los que domina el impreso subjetivo; después, en los Cuadernos grises. Ultrarrealidades, se atiende a la década de 1970, con dibujos que en este caso sintetizan esos valores que desplazan la realidad hacia nuevos horizontes. Culmina la publicación el denominado Cuaderno eléctrico. Pinturas, también basado en la década de 1970 con ejemplos pictóricos que Rosa María Moncada cedió a la villa de Mequinenza.
