El autor reúne en este libro algunos textos poéticos que ha dedicado, a lo largo de los años, a la pintura o a los pintores más cercanos para él mismo. Como él mismo dice en la nota a la edición “hay cálculo en ellos y artificio también, porque los poetas mienten igualmente. Mentimos. La poesía crea paralelismos entre cosas dispares y las une en un parentesco identificable. Hay una oscura relación entre poesía y pintura que no participa de un origen común y sin embargo tiene un final semejante”.
