Antes de que Philip Roth fuera entronizado como el gran escritor judeoamericano, el honor lo tuvo Saul Bellow, su maestro. Bendecido por el Nobel en 1976, fue un autor dedicado a retratar al hombre común y corriente a través de una de las escrituras más elaboradas de la literatura norteamericana. Las cartas del autor, de las que se conservan unas 1.800, llegaron a su destino y se publican ahora en una selección realizada por Benjamin Taylor y traducidas al español por el aragonés Daniel Gascón. Cartas que funcionan a modo de autobiografía alternativa de Bellow.
