La expulsión de los moriscos fue una de las mayores deportaciones organizadas en Europa en la Edad Moderna. Por orden de Felipe III y en diferentes fases entre 1606 y 1614, alrededor de 300.000 personas fueron obligadas a abandonar sus casas y partir hacia un futuro incierto. Este texto trata de analizar las claves administrativas que permitieron llevar a cabo y culminar con éxito esta deportación, la forma de gobierno bajo la privanza del duque de Lerma y el desarrollo y capacidad de la burocracia hispánica a comienzos del siglo XVII.
