Francisco Otín y Duaso, de cuna sobrarbesa y de familia liberal, amigo en su juventud de Francisco de Goya y magistrado en la Real Audiencia de Filipinas, ingresó en la Academia de Arqueología y Geografía en 1868 con un discurso sobre el léxico aragonés. Este libro contiene el texto leído por Otín en el acto de su recepción de académico y el Discurso de contestación a cargo del académico Mariano Nogués y Secall. Se trata de un documento de singular importancia para la lexicografía aragonesa.
