A lo largo de su vida profesional en el cine, Jean-Claude Carrière ha sido testigo privilegiado de la historia de España de los últimos cincuenta años. Carrière evoca en este libro su larga relación con España, desde que en su infancia viera aparecer a dos niños republicanos en su colegio, hasta su época de intenso trabajo con Luis Buñuel, que supuso para el guionista el descubrimiento de un mundo perdido, de una España que sólo existía en la memoria del cineasta aragonés.
