Merxe Llop obtuvo con este título el Premio Guillem Nicolau en lengua catalana 2010. Publicada en la Serie en Lengua Catalana de la colección Literaturas de Aragón, el jurado decidió dar el premio a esta obra por “la cohesión de su estructura narrativa que permite dar a conocer una amplia gama de personajes y por el hecho de plasmar la energía humana como fuente de curación a través de la espiritualidad”.
