Patricia Almárcegui une en esta novela dos personajes históricos que vivieron en épocas distintas: el pintor Jean Auguste Dominique Ingres y la viajera lady Mary Wortley Montagu. En esta ficción ambos comparten amistad, confidencias, tal vez amor, pero sobre todo mantienen un profundo enfrentamiento entre dos maneras de ver a la mujer y su función en la sociedad, y dos maneras de ver Oriente. Un mundo lejano y exótico que ella conocía a la perfección, y del que él era un enamorado en la distancia, va conformando un hermoso telón de fondo para su historia.
