El Santuario de Nuestra Señora de Tobed, vinculado desde el siglo XII al Priorato de la Orden del Santo Sepulcro de Calatayud es, sin lugar a dudas, uno de los ejemplos más interesantes, y mejor conservados, del arte mudéjar aragonés. Patrimonio de la Humanidad desde 2001, esta joya del arte aragonés fue construida en el siglo XV, en respuesta a la devoción que reyes y eclesiásticos profesaban y que hicieron al santuario numerosas donaciones. Este facsímil reproduce una monografía escrita por V. Martínez Rico en 1882 y publicada en Calatayud, si bien la que aquí se reproduce es la segunda edición editada en Barcelona ya entrado el siglo XX: Wifredo Rincón prologa la publicación con un breve texto en el que ofrece pistas sobre el libro y su autor.
