Un día me esperaba a mí mismo propone, entre la realidad y la ficción, retomando el relato cotidiano de los hechos y los terribles, aunque hermosos poemas de las trincheras del poeta Apollinaire, recrear una historia de palabras y silencios que, entre Madeleine (imagen del deseo del poeta durante los días de guerra) y Guillaume, se tejió y destejió. Una bella historia de amor, dentro del horror de la Primera Guerra Mundial, planteada como un poema de guerra inacabado y que nunca llegará a tejerse del todo. Excelente narración del escritor aragonés dentro de una excelente composición editorial.
