Aunque el ciclo de libro-discos La jota ayer y hoy se proyectó como trilogía, el éxito de la serie y la existencia de textos de autores que incidían en la abundante aparición de las jota aragonesa en la obra de grandes compositores, especialmente en la época que fluctúa entre el romanticismo y el nacionalismo, ha sido suficiente como para no darla por cerrada. Así nace este cuarto volumen, que bajo el título La jota en la música clásica, recoge el protagonismo de la jota aragonesa en la obra de los cuatro compositores españoles más significativos de finales del XIX y principios del XX (Granados, Albéniz, Turina y Falla), en la de los grandes virtuosos del violín y la guitarra (Sarasate y Tárrega), o su abundante presencia en la zarzuela, pero también da a conocer una faceta menos conocida. Y es que la jota fue utilizada en piezas de inspiración española por otro gran número de compositores como Glinka, Massenet, Chabrier, Liszt, Saint-Saëns, Bizet, Balakirev, Lalo, White, Laparra o Gottschalk.
