Carmen Arduña entrega este poemario, su obra quizá más íntima y arriesgada. Tormentos, besos, ausencias, caricias, ternura, amor, dolor, esperanzas y una sensualidad ignota en su poesía son las coordenadas con las que la autora nos conduce al reencuentro con un “nosotros” antiguo y nuevo; foro de libertas soledades que confrontan a la paralizante melancolía desde la esperanzadora añoranza que actualiza los sueños y las fuerzas para alcanzarlos.
