Primer poemario del zaragozano Ramio Garín Muñoz. Los poemas que contiene recibieron el Premio de Poesía “Ángel Miguel Pozanco” 2008, poemas que “saben del frío de los que ven a otros mirar aviones, ya escucharon en las sonrisas de las cajeras el sonido de un cigarro que trepa, y no siempre vuelven a casa envidiando adolescentes macho a la hora en que gotean babas desde los cables. Y casi nunca esperan linces, ahogados en cerveza, durmiendo en el suelo del apartamento.”
