Aunque nada hacia presagiar el terror que se desencadenaría, el joven Ralph Benson embarcó en el Nathaniel con la sensación de que aquel viaje acabaría mal. Efectivamente, el barco no llegó nunca a la India, su destino, sino que tropezó en su trayecto con una isla maldita. ¿Existen realmente los vampiros? ¿Habitan los demonios entre nosotros? Si le pudiéramos preguntar a Benson, no dudaría en responder afirmativamnete. Porque en aquel perdido rincón del planeta tendrá que enfrentarse a un auténtico monstruo, una criatura aparentemente inmortal que se alimenta de los cadáveres de otros seres humanos.
